18.09.2019 |

Pasión por el periodismo y el rugby

El graduado de FCOM Ignacio Chans habló de su libro “Los Teros: una historia de sacrificio y orgullo”, de su formación como periodista y su trabajo en El Observador

Ignacio Chans es graduado de la Licenciatura en Comunicación de la UM y desde siempre le apasionó el periodismo y los deportes. Desde chico, con solo siete años, escribía diarios en cuadernos, hacía crónicas y relataba partidos de fútbol. En la actualidad es subeditor jefe del diario El Observador y responsable periodístico de El Observador Member, el área de suscriptores. En la siguiente entrevista Ignacio habla de su profesión de periodista y sobre su nuevo libro “Los teros, una historia de sacrificio y orgullo”, sobre la selección de rugby nacional que estará compitiendo este año en el World Rugby Japón 2019.  

¿Cómo definís al periodista deportivo? 

El periodista deportivo no es el que opina de fútbol, en realidad hace el mismo trabajo periodístico que en cualquier otra rama de la profesión. Sos un periodista que hoy trabaja en deportes y otro día te puede tocar en cualquier otra área, y este es un legado que destaco de la Universidad de Montevideo: el periodista de la UM puede trabajar en cualquier área de la profesión. Lo que hay que hacer en periodismo deportivo es periodismo. 

¿Por qué elegiste dedicarte al periodismo? 

Desde chico me gustó la carrera. Quizá influyó que mi padre era periodista y desde siempre veía su trabajo. Es muy difícil describir la vocación... cuando lo sentís, lo sentís. Desde que tenía siete años hacía diarios con cuadernos. El deporte estaba presente, me gustaba hacer crónicas y relatar partidos.  

¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de los medios de comunicación? 

Trabajé en El Observador desde que estaba terminando la carrera, cuando hice una pasantía. Luego, hice otra pasantía y comencé a trabajar como periodista contratado a finales del 2004. Comencé en la web, en un portal universitario y otro de tiempo libre. En ese tiempo la web del diario era una sección única con un equipo de seis personas y había que cubrir todo. Era una época donde la web no había explotado, pero observa.com fue una de las primeras webs de noticias y un gran entrenamiento para mí.  

Después pasé a deportes, y cubría un suplemento de deportes menores y rugby, e internacionales. En 2011 fui editor de la web del diario, ya en un período con potencial de crecimiento mucho más grande, donde se comenzó a apostar fuerte por la digitalización de las redacciones: que todos los periodistas trabajaran en digital. Somos un medio escrito y digital, ya no había una redacción digital, sino que todo El Observador comenzó a producir contenidos en sí, y luego se veía cómo se difundían.  

Y con el rugby ¿cuándo empezaste a trabajar? 

Cuando empecé en la sección deportes fue uno de los deportes que empecé a cubrir, en 2006. Luego, lo seguí paralelo a otras cosas. Lo mantuve porque es algo que me gusta, me apasiona y no quise dejar de hacer. 

Lo más destacado que me pasó fue la posibilidad de ir al mundial de rugby en 2015 como jefe de prensa del plantel uruguayo de Los Teros. No fue un trabajo periodístico en sí, pero tenía mucho que ver con la comunicación. En definitiva, tenía que ser el mediador entre los medios de comunicación y el plantel de la selección nacional, cuidando las necesidades del plantel. Oficiaba de un gerente de medios en el World Rugby organizando conferencias de prensa y gestionando las notas individuales de los jugadores. Fue un trabajado muy interesante y nuevo, porque hasta ese momento siempre había estado del lado periodístico. 

En agosto de este año publicaste el libro “Los teros, una historia de sacrificio y orgullo”, ¿cómo surge la idea de escribirlo? 

La idea del libro me la propuso la editorial Random House en 2018, después de que Uruguay clasificó a su segundo mundial de rugby consecutivo. Es algo que lo había pensado en algún momento, pero cuando me lo propusieron vi un proyecto global que me interesó. 

En el libro cuento cómo ha sido el “bum” del rugby en Uruguay. Los Teros cada vez aparecen más en los medios y ya no es tan raro verlo... el rugby ya se ha insertado en las escuelas, liceos y hasta en proyectos de rehabilitación en las cárceles. Hay una visión social del rugby que es cada vez más grande. Entonces, se cuenta cómo fue ese proceso de crecimiento desde el año 2009, luego de problemas internos y económicos para la selección uruguaya, hasta lograr un proceso de éxito y llegar a lo que es hoy. En la actualidad, Los Teros es una de las federaciones deportivas mejor administrada de Uruguay. El World Rugby toma a esta selección como ejemplo de cómo hacer las cosas bien y cómo llevar adelante un proyecto de alto rendimiento excelente, buena administración, finanzas claras y logro de metas deportivas, aunque haya poca plata. Se ve el proceso de crecimiento que, en definitiva, le permite llegar a dos mundiales consecutivos. Este es un gran logro para un deporte colectivo, fuera del fútbol en Uruguay.  

Encontraste una buena historia... 

Había una historia interesante que contar, había que buscar un poco en el archivo. Además, conseguí testimonios de los protagonistas para que contaran detalles de la historia y sus vivencias de cómo pasaron ese proceso; ya que muchas veces eso no se ve y solo se habla del resultado final deportivo. Quería mostrar qué había detrás de esos resultados. 

Es una historia que no es solo para fanáticos del rugby, sino que es una historia de superación, emprendedurismo, tomar riesgos, creatividad e imaginación de cómo conseguir el logro de metas. Los que lo han leído han destacado algo que era un objetivo cuando escribí el libro: que es una historia que excede el rugby. No es un libro técnico, es una historia de éxito y superación.  

¿Cómo te preparás para la cobertura del World Rugby 2019 de Japón, en la que estará presente la selección uruguaya? 

Voy a estar trabajando desde Uruguay, estoy con mucho trabajo en El Observador. Estaré cubriendo para el diario, voy a comentar los partidos de Los Teros junto a Horacio "Tano" Abadie para Canal 10 y relataré algunos partidos por la radio oficial del mundial, con la compañía tecnológica Spalk. Por varios lados voy a seguir el mundial. Va a ser muy intenso por el cambio horario que hay con Japón, sede del mundial este año.