18.05.2018 |

“La Comunicación es una herramienta muy potente para sensibilizar”

El estudiante de FCOM Matías Cerviño participó en la realización de la película documental “Kassandra. Una mamá de 13 años”, que recibió una medalla de plata en el New York Festivals World Best Tv & Films

La jornada comenzaba muy temprano en Cariari, Costa Rica, alrededor de las 5:00 h, antes de que saliera el sol. Tres uruguayos viajaban una hora hasta la casa de la familia de Kassandra para filmar durante todo el día, “tratando de estar atentos a momentos” que reflejaran lo que querían mostrar en su película documental. En este equipo estaba Matías Cerviño, estudiante de la Facultad de Comunicación (FCOM) de la UM, junto a su hermano, Martín, y Miguel Luzardo. El resultado de su trabajo se titula “Kassandra. Una mamá de 13 años” y recibió una medalla de plata en el New York Festivals World Best Tv & Films, está nominado a los Capital Emmys en el área de Washington, y recibió reconocimientos en el Award of Excellence en los Hollywood International Independent Documentary Awards, "Enfoque" y Los Angeles Cine Fest.

A partir de los datos sobre embarazo adolescente en la región, el canal colombiano con enfoque internacional NTN 24 decidió producir un documental sobre ese tema. Para esto, contrataron a la productora Cabo Films, dirigida por el uruguayo Martín Ceviño, radicado en Panamá, quien viajó a Costa Rica junto al director periodístico de NTN24 en Estados Unidos, Gustau Alegret, y el uruguayo Miguel Luzardo.

Tras varias entrevistas a especialistas, llegaron a la familia de Kassandra. A la vuelta de ese primer viaje, el director de Cabo Films decidió que lo que tenían no era suficiente y había que volver a filmar. En ese momento, se contactó con su hermano Matías: “¿Estás para venir?”. “Yo hace rato que quería meterme de lleno en el área audiovisual”, contó el estudiante de FCOM. «Y entonces dije: “Vamos”». En esta nueva instancia, Matías, que aparece en la derecha en la imagen de portada y en la primera foto de la galería al final de esta nota, cumplió el rol de asistente de realizador; su hermano el de realizador; y Miguel Luzardo, que viajó con él desde Uruguay, el de director de fotografía.

Fueron casi tres semanas de rodaje, “de compartir, de sintonizar con ellos y meterse en el día a día para entenderlos más y contar su historia”. En ese momento, el hijo de Kassandra, Santiago, ya había nacido. “Nos permitió mostrar lo duro de la realidad. Lo duro y lo lindo, porque Kassandra tiene la suerte de que su madre se hiciera cargo”, dijo. Alejandra, la madre de la protagonista, a quien Matías describió como “una fiera, un tanque”, muestra dolor y a la vez su continuo apoyo: “Si uno como padre le da la espalda, ¿dónde va a ir a dar esa menor?, ¿qué le espera?, ¿qué futuro?”.

Además, abre un camino de esperanza y optimismo al enseñar a Kassandra que, aunque lo que hizo no estuvo bien, le ayuda a ver la importancia, por ejemplo, del estudio, para salir adelante y mantener a su hijo. “Que vea y comprenda que se le vienen muchas cosas buenas que ella tiene que aprender a valorar”, afirma.

Matías contó que su vocación por la carrera que estudia surgió por el deseo de “contar historias”. Y en este trabajo vivió lo que lo mueve y lo que explica la decisión de entrar en la vida de una familia para reflejar un problema social: “Me parece que la Comunicación es una herramienta muy potente para sensibilizar a las personas. Por eso me gusta mucho el documental. Porque te ayuda a ponerte en los zapatos de alguien por un rato y darte cuenta de algo distinto, de cambiar. Creo que es lo más rico que tiene la Comunicación”. El relato en singular del documental —con varias miradas a cámara que interpelan al espectador— ponen rostro a los números sobre el embarazo adolescente.

El alumno de FCOM aseguró que fue una experiencia “fuertísima” y también de la que aprendió mucho. En especial sobre la esencia del trabajo en equipo: “Hay cosas que aprendés, a manejar la cámara, a editar, a iluminar, pero la clave es un equipo humano que esté bueno, que sea consistente, en el que puedas confiar. Que, si hay que dar un poco más, sabés que lo dan. Y en ese sentido estuvo tremendo porque Miguel es un pibe extraordinario, jugado hasta las manos con todo lo que tiene que hacer, y mi hermano también está en todas”.

Sobre las diversas premiaciones, expresó la alegría de ver reconocido el trabajo de algo “hecho con tanta dedicación, tanto cariño, inversión de tiempo y de ganas”. Relató también que para las postulaciones a distintos festivales audiovisuales recibieron ayuda de Diego Sardi, coordinador del área Cine y Televisión de FCOM.

Sobre planes a futuro, Matías contó que quiere seguir en el mundo audiovisual. Ha trabajado en otros proyectos en Cabo Films y como freelance para otras productoras. En su familia son cinco hermanos y aseguró que trabajar junto a uno de ellos “tiene un plus”. Además, con el objetivo de encarar la resolución de otros desafíos en los requisitos de comunicación de algunos clientes, comenzó recientemente junto a él un laboratorio creativo, Blue Monk, que tiene el fin de “meterse en la cabeza del cliente, tratar de entender que quiere, qué vive, qué respira su organización y proponerle soluciones” que lleven una idea a la realidad.

Crédito imágenes: Cabo Films.